• Evite tomar un taxi durante el dÃa, y especialmente por la mañana hasta las 11h00 y por la tarde de 16h00 a 20h00. Las calles están congestionadas, por lo que ir en taxi en esas horas significa ver cómo anda el taxÃmetro sin poder moverse. Coja el metro, es más sencillo, más barato y muy rápido.
• El precio de las carreras en taxi: el taxÃmetro muestra el precio de la carrera y una de las tres siguientes letras: A, B o C. Si se encuentra en ParÃs intra-muros o en la vÃa periférica, se aplica la tarifa A por el dÃa desde las 6h00 a las 20h00, y la tarifa B durante la noche, hasta las 6h00 de la mañana. Cuando abandone ParÃs intra-muros, el chofer pasará a tarifa B durante el dÃa, y a tarifa C a partir de las 20h00. Si está lejos de ParÃs, la tarifa C se aplica a cualquier hora. Pagará un suplemento por cualquier maleta cargada en el maletero del coche, y si toma usted el taxi a partir del aeropuerto. No intente parar un taxi en la calle si se encuentra a menos de 100 metros de una estación, pues los taxistas no pueden cargar pasajeros en las inmediaciones de una estación: tienen la obligación de ir hasta la cabeza de la parada de taxi de la propia estación. Por lo tanto, aléjese de la estación o por el contrario acuda a la parada de taxi de la estación.
• Los restaurantes empiezan a llenarse hacia las 12h15 y permanecen llenos hasta las 13h30. Por la tarde, se llenan a partir de las 19h30 y generalmente no se liberan hasta las 22h00. Si no quiere esperar para comer, cene temprano, desde las 18h00 hasta las 19h00. Atención: los restaurantes no suelen servir entre las 14h00 y las 18h00.
• Tomar un vaso en la terraza de un café y mirar pasar a los parisinos y a los extranjeros es un pasatiempo agradable. Sepa sin embargo que su consumición será generalmente más cara que si fuese tomada en el interior del café.
• Los camareros parisinos son impacientes. No son maleducados, sino simplemente tienen prisa. No tome a mal si les presentan la espalda cuando tarde algo demasiado en pedir: simplemente quieren servir rápidamente a otros clientes. No se apure: acudirán de nuevo a su mesa.
• En los restaurantes parisinos los camareros no suelen volver junto a usted para preguntarle por la calidad de su plato después de que se lo hayan servido. No piense que no le quieran hacer caso: simplemente quieren evitar molestarle durante la degustación de su comida.
• La propina: la nota de la comida se entiende "servicio incluido", por lo que no es necesario dejar propina. Si quiere complacer al camarero, déjele 1 euro en el café, y algunos euros en el restaurante. Sin embargo no está obligado a ello. Para nuestros amigos de Canadá: sepan que la factura de su tarjeta de crédito (aquella que usted firma) no llevará la lÃnea "gratuity".
Con estos cuantos consejos estará preparado para conquistar las calles de ParÃs.











80 €




84 €




90 €





68 €
