El barrio del Marais adquiere su estatus de nobleza en el siglo XVII, en el cual es sinónimo de elegancia, cultura y festividades.
El nombre "Marais" atribuido a este barrio se debe a que éste se encontraba delimitado por el antiguo lecho del Sena, dejando terrenos blandos que durante mucho tiempo impidieron cualquier tipo de construcción. Fueron los templarios los primeros en establecerse en él a mediados del siglo XII.
El Marais es aun actualmente un barrio animado y cuenta con numerosos monumentos, vestigios de ese París histórico. De este modo se pueden descubrir los Museos Carnavalet y Picasso o incluso la Place des Vosges. Este barrio rebosa de lugares insólitos y de pequeños patios que han conservado su pintoresco aspecto.