
Los pasajes cubiertos son unas galerías excavadas a través de los edificios o construidas al mismo tiempo que éstos. Estas galerías se encuentran principalmente en la orilla derecha del Sena y son los vestigios de aquel París que describía sobre todo Emile Zola en sus novelas. Muy apreciados por los parisinos, estos pasajes cubiertos constituían un remanso de paz al abrigo de la lluvia y de los coches de caballos.
El pasaje Verdeau se construyó en 1847 al mismo tiempo que el pasaje Jouffroy. Este es luminoso y ventilado gracias a su elevada vidriera y sin embargo, muy poco conocido por los parisinos. Construido en un estilo neoclásico muy sobrio, en él descubrirá librerías y anticuarios, dada la cercanía del hôtel Drouot, así como un gran número de restaurantes.
El pasaje Jouffroy se encuentra alineado con los pasajes Verdeau y el de Panoramas. Construido íntegramente en hierro y vidrio, es el primero calentado por el sol. Antaño se encontraba en el sótano el famoso salón de baile de Montmartre, que actualmente acoge a un gran número de restaurantes y tiendas.






