
François Mitterrand decidió construir una nueva ópera en París. Uno de sus objetivos consistía en situarla en un barrio más popular. El arquitecto Carlos Ott realizó los planos de la ópera. Se trata de un edificio decididamente moderno, con toques de moderación: granito azul de Bretaña, mármol blanco de Verona y grandes hojas de cristal. El director Gérard Mortier promueve la abertura cultural y las nuevas tendencias en el seno de la ópera. No se pierda la vista sobre París desde el 7º piso.





75 €
