
Encargado inicialmente por María de Médicis en 1613, el Palacio del Luxemburgo fue construido por el arquitecto Salomon de la Brosse. Para ello, sin dejar de respetar las características de los castillos franceses, el arquitecto buscó su inspiración en el Palacio Pitti de Florencia. Antes de su función parlamentaria, el palacio sirvió de cárcel, en la que David fue uno de los más célebres prisioneros. Desde 1825, es la sede del Senado francés.






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