
El barrio Drouot es famoso por sus anticuarios y sus tiendas de arte. En él se encuentra el hôtel Drouot, una institución abierta en 1852. Este establecimiento de subastas acoge en sus 16 salas a los mayores estudios parisinos para las ventas que van desde joyas a trofeos de caza, pasando por el arte africano. Este barrio está lleno de anticuarios y en él encontrará un ambiente muy particular asociado a esta peculiar actividad. Este es también uno de los barrios de París en el que se han abolido todas las fronteras sociales, por lo que en él conviven personas de todos los estatus: anticuarios, aristocracia o grandes comerciantes... El objeto raro es valioso.






